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¿Sabías qué?

Urge atender la tos crónica

 

Aunque vivan tosiendo, pocas personas con problemas respiratorios piden ayuda médica o piensan en que este síntoma afecta su calidad de vida y también su productividad, consideran expertos del Centro Respiratorio de México.

 

La neumóloga Alejandra Ramírez Venegas, directora médica, ejemplifica que un paciente asmático que no está bien controlado tiene una productividad 53 por ciento menor que una persona sana."El paciente con un problema respiratorio crónico se acostumbra a los síntomas. El paciente asmático, por ejemplo, puede presentar sólo opresión de pecho o dolor cuando hace ejercicio. Puede ser un tosedor crónico, pero no hay tos que no tenga un origen. Todo síntoma se debe atender.

"El fumador dice que se trata de su tos y flemas habituales, es decir, no hace caso a esto. La tos no es algo normal, las flemas no lo son tampoco, la falta de aire, menos. No hay falta de aire por sedentarismo; a eso es a lo que se debe hacer caso", enfatiza.Hacia 2008, agrega, la Encuesta Platino, impulsada por la Asociación Latinoamericana de Tórax y aplicada en varios países de la región, reveló que sólo la mitad de las personas que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) había recibido algún consejo antitabaco, y sólo el 24 por ciento, algún tipo de medicación."Esta encuesta fue dirigida a personas mayores de 40 años de edad y fue donde se vio que aproximadamente 2 millones de personas en México están en sus casas y tienen EPOC, de las cuales el 90 por ciento no estaban diagnosticadas", explica Ramírez Venegas.La neumóloga enfatizó que, para diagnosticar bien a una persona que presenta constantemente episodios de tos, lo mejor es utilizar equipos es espirometría, los cuales no son utilizados en el primer nivel de atención por falta de preparación médica.Otro de los problemas es la automedicación, pues, al minimizar el problema, las personas tienden a tomar medicamentos "recomendados por el vecino", por lo que la especialista llamó a las personas a consultar un médico especializado, sobre todo cuando la tos persiste por más de dos semanas.En la mayoría de los países de América Latina, las enfermedades crónicas son la principal causa de muerte y discapacidades prematuras. En este grupo se cuentan los males cardiovasculares, respiratorios crónicos -asma y EPOC-, cáncer y diabetes.

 

 

 

 

Almenos un millón de mexicanos padecen EPOC

y no lo saben

 

Revelan estadísticas que más de 12 millones de personas en el país son fumadoras

 

Los jóvenes consumen cigarrillos a edades más tempranas, advierte un especialista del INER

 

Alrededor de un millón de personas en el país andan en las calles con un poco de falta de aire, a lo que restan importancia, pero se debe a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que padecen sin saberlo. De seguir así, en los próximos 10 o 20 años necesitarán un tanque de oxígeno y una batería de medicamentos para ayudar a sustituir la función de sus pulmones. Son los fumadores de más de 15 cigarros al día, quienes no se han dado cuenta que, a causa de ese mal, su vida está en peligro.

 

Si en este momento dejaran de fumar, como por arte de magia se desvanecería el riesgo, la maldición de convertirse en individuos con insuficiencia respiratoria. Dejar el cigarrillo es la intervención más importante para mejorar la salud y la calidad de vida, aseguró Raúl Sansores Martínez, jefe del Departamento de Investigación en Tabaquismo del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) Ismael Cosío Villegas.

 

La EPOC se detiene con sólo apagar el cigarro, pero también disminuye el riesgo de sufrir una afección cardiaca, un infarto al miocardio o de presentar una embolia cerebral. Incluso, de desarrollar cáncer de pulmón y otras enfermedades. Reducir el número de fumadores significa, explicó el especialista, que el país goce de salud y se prevengan inversiones cuantiosas en atención médica y hospitalaria, así como el caos familiar que este tipo de padecimientos traen a las familias.

 

En entrevista, con motivo del Día Mundial sin Fumar (31 de mayo), Sansores Martínez señaló que ningún país cuenta con una estrategia para ayudar a los fumadores a dejar la adicción. México tampoco, aunquetenemos todo para hacerlo; sólo falta voluntad.

 

Ésta, indicó, se debe traducir en acciones efectivas para hacer cumplir la Ley General para el Control del Tabaco, vigente desde 2008, y su reglamento, así como realizar campañas efectivas de prevención y disponer de servicios médicos accesibles para las personas que quieren dejar ese hábito.

 

"Sabemos que la probabilidad de que un fumador intente dejar el cigarro depende de que conozca y tenga cerca una clínica de tabaquismo." El problema, señaló, es que estas unidades están "paradas", no hay suficientes para atender a los pacientes y las existentes requieren mantenimiento, recursos y medicamentos.

 

El investigador puso el ejemplo, incluso, de la clínica del INER. Está al sur de la ciudad, en la zona de hospitales. Labora de 8 a 14 horas, de lunes a viernes. "Para alguien que vive en el norte de la ciudad, venir hasta acá implica que deje de trabajar. Por eso tiene que haber más clínicas, horarios amplios de atención, si realmente queremos que dejen de fumar."

 

El país debe desearlo, indicó. De acuerdo con las estadísticas más recientes, unos 12 millones de personas en México son fumadoras; alrededor de 8 millones tienen más de 40 años de edad, y de éstos por lo menos un millón (podrían ser el doble) ya tienen EPOC en etapas iniciales y no lo saben.

 

Sansores Martínez comentó que, vistas en conjunto, las medidas que se han emprendido para erradicar el tabaquismo colocan a México a la vanguardia. Aunque pequeños, los pictogramas en las cajetillas de cigarros cumplen su función para al menos hacer que los fumadores piensen en la posibilidad de dejar ese hábito. Con ello logramos el objetivo. Lo que falta es todo lo demás para ayudarlos a conseguirlo.

 

También falta fortalecer las acciones para que los jóvenes desistan de empezar a fumar. Algo pasa, porque si escuchan sobre los daños a la salud asociados con el tabaco, el riesgo de EPOC y cáncer, las estadísticas de enfermedad y muerte, ¿por qué encienden el cigarro?.

 

Las estadísticas señalan que cada vez más adolescentes se inician en el hábito y a edades más tempranas, alrededor de los 14 a 15 años, apuntó.

 

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